domingo, 24 de octubre de 2010

TIC van palo abajo en Venezuela



Cavedatos reconoce caída abrupta del sector informático; a las limitaciones cambiarias, se le suma el poco estimulo a la oferta y la ausencia de políticas concertadas de bancarización



La Cámara Venezolana de Empresas de Tecnología de la Información advierte que las limitaciones cambiarias y las restricciones para realizar operaciones electrónicas colocan en un rotundo retroceso a todo el sector informático venezolano.


Además, el comercio electrónico que podría generar algún estimulo a las inversiones, está limitado, estancado y poco desarrollado. Una situación que a decir de Pedro Pablo Ojanguren se empeoró este año con la eliminación del mercado permuta y la llegada del Sistema de Transacciones en Moneda en Extranjera (SITME) que, según explicó, no trajo ningún beneficio a las empresas de Tecnologías de la Información, de hecho empeoró.


Ojanguren explicó que ahora el acceso a servicios, software, compras por internet son cada vez más limitado. “Vamos palo abajo, muchas empresas van a cerrar o se van a ir del país”. El vocero alerta a las autoridades y advierte que la actual situación de indefensión ahuyenta las inversiones y coloca a las tecnologías de la información en franco retroceso. “A menos que ocurra un cambio profundo, el país va a retroceder, pues, se estancan el crecimiento de internet, de los servicios y de la oferta electrónica, además de las relaciones con otros proveedores; tendremos un internet 1.0, es decir de manejo de información, sólo útil para chatear, leer noticias. No se generará ningún beneficio a la economía y tampoco habrá un desarrollo de empresas de software y de contenidos, pues no hay mercado.


Las operaciones electrónicas que son rutinarias en Estados Unidos, comienzan a ser cada vez más frecuentes en las principales economía de América Latina. Advierte Ojanguren que en breve tiempo, además de las variables macroeconómicas, se sentirá el peso del estancamiento del comercio electrónico en Venezuela. “Muchas países que compiten con nosotros evolucionarán más rápido a otros servicios de valor amparados en internet; serán más atractivos para los inversionistas en un área que tiene inmerso el aprovechamiento del recurso humano calificado”.


El comercio electrónico en deuda


La coyuntura cambiara del país, también afectan directamente el comercio electrónico, uno de los pilares de la nueva economía. Al haber un límite de 400 dólares para compras electrónicas desestimula que el consumidor venezolano se familiarice con la extensa oferta de productos que hay en el exterior.


“Las restricciones cambiarias, la reducción del cupo para internet, retrasan la evolución del consumidor, porque le quitan la opción de acostumbrarse a una oferta; también limita al emprendedor porque no se atreve a invertir en conceptos de comercio electrónico poco estimulados en el mercado. Es decir, tenemos un mercado que puede motivarse a usar internet como herramienta para comprar productos de oferentes externos, pero, al tener un cupo muy limitado, deja de hacerlo. Esa ausencia de demanda, también atenta contra quien desee invertir en el país, pues no sabrá si hay una demanda madura y decidida a realizar compras electrónicas”.


Bancarización


Además de las limitaciones cambiarias, otro factor que atenta contra el comercio electrónico en Venezuela la escasa bancarización. “En Venezuela sólo el 20% de la población está en la banca, se tiene una deficiencia importante al no tener una tarjeta de crédito o de débito, por supuesto, la oferta y la demanda también se reduce”.


Propuesta


Creación de un IVA exclusivo para compras por internet, con un porcentaje más bajo, estimularía abiertamente las operaciones electrónicas. “También se pueden crear centros de Desarrollo que sean epicentro de la oferta, la idea sería estimular lo que se compra en estos sitios, incluso, que no paguen IVA o impuesto sobre la renta”. Es decir, una zona franca virtual.



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