jueves, 16 de junio de 2011

Proyecto de ley que extendería "E-Verify" llegó al Congreso entre críticas

 John Boehner, presidente de la Cámara de Representantes de EEUU
El proyecto de ley para hacer obligatorio el "E-Verify" a nivel nacional protagonizó hoy una audiencia en la Cámara de Representantes de EE.UU., tras llegar al Congreso entre las críticas de activistas y legisladores.

El presidente del Comité Judicial de la Cámara de Representantes, el republicano Lamar Smith, introdujo ayer el proyecto de ley en la Cámara baja y avanzó hoy que lo llevará al comité en julio para fijar después la fecha de su votación en pleno.

El programa federal "E-Verify", vigente desde 1997, permite que los empresarios comprueben el estatus migratorio de sus trabajadores a través de Internet y a partir de las bases de datos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y de la Administración del Seguro Social.

De prosperar en la Cámara de Representantes, dominada por los republicanos tras las elecciones legislativas, dependería del Senado, con mayoría demócrata, que este controvertido proyecto de ley salga adelante.

Varios congresistas demócratas han mostrado ya su rechazo a esta iniciativa republicana al considerar que no funcionará porque, lejos de solucionar el problema de la inmigración irregular, hará más vulnerables a los trabajadores indocumentados.

Así lo consideró hoy el congresista John Conyers, el demócrata de mayor rango en el comité judicial, que pidió una nueva audiencia para debatir el proyecto de ley.

Además, la congresista demócrata Zoe Lofgren esgrimió que hacer el "E-Verify" obligatorio a nivel nacional destruiría millones de empleos.

No obstante, "existe el peligro de que los demócratas más conservadores apoyen la propuesta si esta llega al Senado", según admitió ayer en una conferencia de prensa el congresista demócrata por Illinois Luis Gutiérrez.

El proyecto de ley de Smith, denominado "Legal Workforce Act", afectaría exclusivamente a los trabajadores que sean contratados a partir de la entrada en vigor de la norma.

Además, la industria agrícola, con un porcentaje muy elevado de empleados indocumentados, tendrá un plazo especial de tres años para comprobar que todos sus nuevos empleados están autorizados para trabajar en EE.UU.

"Reconocemos que la agricultura está en una situación especial y por eso necesitamos tratar esta industria de una manera diferente, para que no sufra un impacto devastador", argumentó Smith.

Sin embargo, defensores de los derechos de los trabajadores del campo manifestaron hoy en una conferencia de prensa su rechazo frontal a la medida, al considerar que empeorará las condiciones de trabajo y reducirá los sueldos.

La medida ha despertado asimismo las críticas de otras organizaciones proinmigrantes como America's Voice y el National Immigration Law Center (NILC).

"No exagero cuando digo que esta ley es la mayor amenaza para la comunidad inmigrante que hemos visto en muchos años, y debemos rechazarla", dijo en un comunicado Adam Luna, director político de America's Voice.

Por su parte, la directora ejecutiva del NILC, Marielena Hincapié, denunció que el sistema de datos del "E-Verify" está "plagado de errores", por lo que "afecta más a los trabajadores inmigrantes en situación regular que a los indocumentados".

No hay comentarios: