lunes, 21 de mayo de 2012


Facebook: el valor de la gente o la nueva burbuja


La red social se estrenó en Nueva York marcando un histórico primer día de operaciones; sin embargo, valdría la pena saber si los 107 mil millones de dólares que fijaron su valor comercial, son exagerados o se quedan cortos. Mucha especulación, sin dudas. Lo que sí es cierto, es que Facebook debe demostrar si los frenéticos o los pesimistas tienen razón


 

Bono, el vocalista de U2 debe estar contento. El pasado viernes 18 de mayo se convirtió en el músico más rico del mundo. Superó a Paul Macarnie el ex Beatle.  Su éxito económico, además de basarse en sus incuestionables dotes artísticos, se sustentan en una extraordinaria visión para los negocios y las oportunidades.
En 2009, cuando Facebook comenzaba a asomarse como una red social de impacto, tomó una decisión. La empresa "Elevation Partners" que creó junto a otros socios, invirtió 89 millones de dólares para hacerse del 2,3  % accionario de la red social.
Su inversión, enorme en el momento, fue criticada por millones. Ahora, a sólo tres años de la operación, el dinero se quintuplicó. Las acciones adquiridas adquirieron un valor enorme, cuando Facebook debutó en el mercado de Nasdaq. Según reportó la agencia EFE, la acción le reportará a la empresa de Bono al menos 2.545 millones de dólares, de los que el cantante se llevará unos 1.527 millones de dólares.
Ahora, ¿quién puede criticar a Bono? El Mecenas de la música y los negocios digitales, sigue apostando. Recientemente colocó 250 millones de dólares para hacerse de acciones de Dropbox el servicio de almacenamiento que comparte carpetas.
¿Es el momento para invertir? Muchos podrían decir que sí. El mercado de la era digital sigue en expansión. Los seis mil millones de usuarios de teléfonos celulares y los 1.190 millones de suscriptores  de banda ancha dan fe de ello.
Este presente, también tiene sustento en otros condicionantes, bien apreciados por el mercado de valores, los capitales de riesgo y en todo aquél, que emule a Bono en sus políticas de inversión. Estas variables tienen peso específico; existe la necesidad de la industria tecnológica de expandirse. El desarrollo de sus empresas que hasta ahora se sustentó en la demanda del mercado norteamericano, europeo, sur coreano y japonés, comienza a ver como estas mega economías no son suficiente.
Las inversiones futuras, requieren de más mercados, más clientes y más negocios. Por ello, gigantes como Intel o Nokia, quieren apuntar a las próximas economías dispuestas y necesitadas de más tecnología.
El BRIC, es  fundamentalmente clave. Brasil, Rusia, India y China se sienten dueñas de su destino y definen abiertamente políticas conjuntas para el desarrollo de diversos proyectos. El preponderante: impulsar las tecnologías de la información.
Acelerar el acceso a internet, la conectividad y las comunicaciones de sus casi tres mil millones de habitantes sin dudas cambia las reglas de juego. La inyección de dinero que los gobiernos de estas naciones están impulsando es un factor dinamizador, sólo frenado por las políticas proteccionistas que los propios estados quieren imponer, en especial en China.
El ritmo del BRIC es seguido por las naciones que están debajo de las escalas de estas potencias emergentes. Pakistán, Argentina, Colombia, Indonesia, Nigeria, México, sólo por mencionar algunos países tienen la necesidad de no rezagarse. Hacerlo, significaría perder el vagón de primera fila que se está generando con la nueva economía mundial.
De allí se desprende el interés de muchos gobiernos, con políticas a largo plazo, de acelerar el crecimiento de las Tecnologías de la Información. El espacio es enorme; buena parte de la población mundial, en especial en estos territorios, sigue sin acceso a la red.
Al ser internet un factor dinamizador de las economías y al haber un cierto interés en impulsar la integración del mundo no conectado, podríamos pensar que los mejores momentos de la conectividad aún no llegan.
Al considerar estos elementos, no sería descabellado pensar que los actuales 900 millones de usuarios de Facebook, son apenas el comienzo del reinado de una red social que pegó primero y pegó dos veces.
Pero el potencial de Facebook en el BRIC no es del todo claro, hasta ahora, sólo se ve una tendencia de crecimiento importante en Brasil, donde desbancó a Orkut. Es débil en Rusia, donde  Vkontakte es el dominante. Situación que se repite con Qzone en China y iBibo en la India.
En China, la situación es particularmente cuesta arriba. La que será la primera economía del mundo en una década, le coloca Facebook dos variables de peso que atentan contra su éxito; la primera el apego cultural chino hacia sus redes sociales internas y segundo, el exagerado sesgo informativo del partido comunista chino que arremete sin tapujos contra espacios como esta red social, donde la crítica es evidente.
El Bric no es un mercado de peso para la expansión de la red social. ¿Dónde están los espacios? hay tendencias que demuestran un crecimiento importante en África, Medio Oriente y toda América Latina, pero, ¿son éstas las economías que verdaderamente animan a los inversores de Nasdaq?  Posiblemente no, por ahora.
Dónde está le freno
Algunos elementos de peso podrían generar frenos sobre el éxito de la rentabilidad de las inversiones en redes sociales. Expertos consideran que las campañas debe atacar nichos, no en donde la marca está cómoda, si no en los espacios donde es difícil posicionarla. También evalúan si las mediciones por clic tienen un efecto verdaderamente valioso para inversiones de este tipo.
Si a estos elementos le agregamos las variables no menos importantes que abundan en los países donde Facebook tiene un territorio libre para crecer, encontraríamos más razones para cuestionar la rentabilidad de la inversión. En América Latina, la bancarización de la población es pequeña, atraer a posibles clientes de bienes y servicios a través de campañas sobre la red social sería una apuesta para un reducido grupo de usuarios.
 Sin embargo, hay tendencias, que marcan un camino abierto para el comercio electrónico. Recientemente Visa presentó un estudio sobre el comportamiento de los e-commerce en América Latina.
En la investigación se desprende  un incremento del  42,8 % en las operaciones con tarjeta de crédito en 2011, hasta alcanzar los 43.000 millones de dólares, gracias a una combinación de factores que incluye una mayor confianza de los consumidores y el avance de los medios de pago electrónico.
"Mientras que en 2009 los ingresos totales de venta de comercio electrónico a consumidores fueron en torno a 22.000 millones de dólares, en el año pasado la cifra subió a 43.000 millones de dólares. Un 98,5 % de crecimiento en dos años", indica el estudio de AméricaEconomía Intelligence
Brasil lideró las ventas de 2011 con el 59,1 %, seguido por México (14,2 %), el Caribe (6,4 %), Argentina (6,2 %), Chile (3,5 %), Venezuela (3,3 %), Centroamérica (2,4 %), Colombia (2 %) y Perú (1,4 %).
Un aliciente que sin dudas requerirá de más respaldos gubernamentales en todos los frentes. Desde la legislación para avalar las facturas electrónicas como documento legal, hasta la protección de la propiedad, los derechos de autor y el respeto a la libre competencia.
Elementos estos de peso y con variopintos puntos de vista en nuestra región. Hay países más abiertos, otros exageradamente abiertos y otros cerrados al punto del aislamiento. En Venezuela, por ejemplo, el control cambiario y sobre todo el ridículo monto de 400 dólares para compras por internet son rémoras que atrasan una actividad económica creciente. A esto le sumamos la imposibilidad de muchas empresas de consumo masivo de emitir facturas electrónicas.
La suma de factores en contra de las actividades económicas en línea son un problema que afecta  a los venezolanos. Ni Facebook, ni otra empresa que apuesta a negocios en línea verá caídas importantes por las condiciones de un mercado relativamente pequeño.

Más detalles en Hormiga Analítica N°147

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